domingo, 28 de mayo de 2017

Maria Montessori y la Santa Misa vivida por los niños

La médico y pedagoga italiana Maria Montessori (1870-1952) es ampliamente conocida como la creadora del innovador método de enseñanza que lleva su nombre, el cual, difundido por todo el mundo, es aplicado hoy en día en todos los niveles de la educación escolar. Maria Montessori fue ciertamente una pionera: nacida en Chiaravalle, Ancona (Italia), en el seno de una familia perteneciente a la burguesía, fue admitida en 1893 a los estudios de medicina en la Universidad de Roma (La Sapienza), luego de realizar estudios generales de ciencias naturales en la misma universidad. En 1896 se graduó como médico y tuvo el mérito de ser la primera mujer en Italia en obtener este grado académico, habiendo profundizado durante sus estudios en los campos de pediatría y psiquiatría. Fue su trabajo con niños discapacitados intelectualmente, durante el cual comprobó la importancia de la estimulación para el desarrollo intelectual de los niños, así como del cultivo de la independencia y la autodisciplina, lo que la llevó a dar sus primeros pasos hacia el desarrollo de lo que sería su método educativo, fundando luego en 1907 la primera Casa dei Bambini (Casa de los Niños), donde pudo aplicar su sistema de enseñanza, el que muy pronto encontró acogida en otros países europeos y en Estados Unidos de América, para luego difundirse por todo el mundo.

 Maria Montessori (1913)

Sin embargo, una faceta algo desconocida de la figura de Maria Montessori es su profunda Fe católica, la que marcó su vida y su trabajo en muchos aspectos, teniendo también en cuenta la vida religiosa de los niños en el esquema diario de actividades de su método de enseñanza. En esta entrada queremos compartir con ustedes el enlace a una obra suya publicada en 1936 en edición española (primera edición, Editorial Araluce, Barcelona, 1936), La Santa Misa vivida por los niños, la cual, hermosamente ilustrada, puede ser de ayuda para nuestros lectores que sean padres de familia en la tarea de acercar a sus hijos a los Divinos Misterios de los que somos testigos cada vez que acudimos a la Santa Misa (al libro digitalizado puede accederse aquí).

En el prefacio, Montessori destaca que los misalitos para niños deben tener en cuenta el respeto a la personalidad propia de los niños, diversa de aquella de los adultos, evitando que estos se conviertan en meros libros de instrucción en el rito que, a causa de la excesiva profusión de enseñanzas, entorpezcan la participación del niño en la Santa Misa, debiendo a juicio de la autora dejarse este aspecto de instrucción a un momento diverso de aquel de la asistencia a la liturgia. A juicio de Montessori, los misalitos para niños deben necesariamente incluir, tal como aquellos para los adultos, una reproducción de los textos litúrgicos, aunque dispuestos naturalmente de un modo apropiado para ellos.

Maria Montessori junto a un grupo de niños en Londres (1940)
(Foto: Caritas felices de María)

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