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domingo, 18 de septiembre de 2016

Las Misas rodantes del "Padre Tocino"

El sacerdote premostratense Werenfried van Straaten (nacido Philipp van Straaten en 1913 en Mijdrecht, Países Bajos, y muerto en 2003 en Bad Soden, Alemania) es especialmente recordado por su infatigable labor en pos de la reconciliación europea luego de la Segunda Guerra Mundial y por las campañas de ayuda que organizó para aliviar primero los sufrimientos de los catorce millones de alemanes expulsados de los antiguos territorios orientales del Reich alemán, seis millones de ellos católicos, y luego de los cristianos perseguidos en Europa oriental.

El P. van Straaten

Recolectó así a partir de 1947 entre granjeros holandeses, belgas y luxemburgueses alimentos para los refugiados alemanes, lo que le valió el apodo de "Padre Tocino" (Spekpater, en neerlandés). Sus esfuerzos se enfrentaron en un comienzo a los naturales resentimientos de la población flamenca hacia quienes apenas dos años antes eran el enemigo. El Padre van Straaten pudo sin embargo vencer rápidamente estos resquemores a través de intensa predicación y numerosos viajes, logrando despertar entre holandeses y belgas el perdón y la caridad cristiana. Fue de esta manera fiel al lema de su orden, conforme al cual hay que estar siempre preparados para las buenas obras (Ad omne opus bonum parati).

 El P. van Straaten reúne víveres para ir en ayuda de los desplazados alemanes

El Padre van Straaten se preocupó no solamente del bienestar físico de los refugiados alemanes, sino que, a diferencia de lo que tristemente ocurre muchas veces hoy en día, tuvo entre sus principales preocupaciones la salud espiritual de los seis millones de católicos desplazados, muchos de los cuales habían sido reubicados en la zona de Alemania ocupada por los Aliados Occidentales en territorios protestantes, sin iglesias ni sacerdotes que pudieran atender sus necesidades espirituales. 

Es así que fundó el proyecto "Un vehículo para Dios" (Ein Fahrzeug für Gott), el que logró reunir buses y camiones para transformarlos en capillas rodantes que pudieran llegar hasta los católicos desplazados en la Diáspora, con sacerdotes voluntarios que celebraban la Santa Misa para ellos. A modo de ejemplo, en el año 1954 la misión disponía de 28 vehículos-capilla, los que realizaban recorridos que duraban meses y eran atendidos por 169 sacerdotes, 82 de ellos alemanes, 41 holandeses, 40 belgas, dos franceses, dos suizos y dos austriacos.

 Una de las "capillas rodantes" del proyecto "Un vehículo para Dios". Celebrante: P. Titus Toering

El P. van Straaten en una de sus capillas rodantes

A partir de 1950, cuando la emergencia de los desplazados en la República Federal Alemana comenzó a quedar atrás, el Padre van Straaten volcó sus esfuerzos hacia los cristianos perseguidos tras la Cortina de Hierro, fundando en 1952 en Königstein, Alemania, Kirche in Not (en castellano: Ayuda a la Iglesia que Sufre o Ayuda a la Iglesia Necesitada), institución que hoy en día entrega su ayuda en todo el mundo, también en Chile, aliviando el sufrimiento de muchos cristianos que sufren persecuciones o necesidades materiales.

Famoso es el "sombrero de los millones" (Millionenhut), con el que el Padre van Straaten recolectaba incansablemente a lo largo de sus incontables viajes por Europa el dinero necesario para sus obras caritativas. El sombrero original se conserva en el Centro Werenfried, en Königstein.

 El P. van Straaten y su "sombrero de los millones"

En los últimos años de su vida, el Padre van Straaten se mostró muy activo en la lucha contra el nefando crimen del aborto en Europa Occidental y los EE.UU. 

Nota de la Redacción: El crédito de las fotografías pertenece a Kirche in Not. 

viernes, 12 de agosto de 2016

Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el Reino de los Cielos

 Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.
Mateo 10, 22 

Cuando hayamos aniquilado la Misa, habremos aniquilado el Papado en su totalidad. Porque es sobre la Misa, como sobre una Roca que el Papado se apoya con sus monasterios, sus obispados, sus colegios, sus altares, sus ministros y sus doctrinas. Todos estos caerán cuando su sacrílega y abominable Misa haya sido reducida a polvo.

Martín Lutero


El 30 de marzo 1987, la Policía francesa irrumpió en la iglesia parroquial de San Luis de Port-Marly, cerca de Versalles, cuando el Rvdo. Bruno de Blignières celebraba la Santa Misa tradicional. Las imágenes lo muestran revestido con los ornamentos sacerdotales mientras es reducido por cuatro policías y arrastrado desde el altar. El sacerdote es hermano del P. Louis-Marie de Blignières, fundador de la Fraternidad de San Vicente Ferrer [véase la entrada dedicada a ella] y al año siguiente fue uno de los primeros en conformar la recién creada Fraternidad Sacerdotal de San Pedro. Hoy en la localidad de Port-Marly tiene un apostolado estable el Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote







Casi veinte años después y cuando no habían transcurrido siquiera veinticuatro horas desde los funerales del Rvdo. Jacques Hamel, martirizado en Ruan por dos islamistas al pie del altar, la Policía francesa ingresó a la iglesia de Santa Rita de París mientras el Rvdo. Guillaume de Tanoüarn, del Instituto del Buen Pastor, decía la Santa Misa tradicional. El Rvdo. Jean-François Billoty, quien intentó detener la profanación, y el monaguillo que ayudaba en el altar fueron violentamente reducidos y sacados del recinto sagrado, el primero de ellos a rastras. Los fieles se apresuraron a rodear el altar para permitir que el celebrante consumiera a toda velocidad a Nuestro Señor sacramentado y así evitar el sacrilegio. Finalmente, éste también fue desalojado. De igual manera, algunos fieles fueron agredidos por resistir la profanación. La iglesia, antes ocupada por una secta galicana y donde eran habituales las celebraciones con animales, será demolida para construir un proyecto inmobiliario de estacionamientos aprobado por el Ayuntamiento de París.


 












¿Es ésta la Francia de las libertades, la otrora Hija Mayor de la Iglesia?


Priez pour nous Sainte Jeanne d'Arc.


Afin que nous devenions dignes des promesses de Jésus-Christ.


(De las Letanías de Santa Juana de Arco)

domingo, 6 de septiembre de 2015

Beatifican a obispo siro-católico martirizado en 1915



El Obispo siro-católico Flaviano Miguel Melki, martirizado durante el llamado Genocidio Asirio de hace 100 años, fue beatificado el sábado 29 de agosto, durante una liturgia solemne en el convento patriarcal de Nuestra Señora de la Liberación, ubicado en Harissa, en el Líbano.

La ceremonia de beatificación fue presidida por el Patriarca siro-católico Ignatius Youssef III y en ella participaron numerosos patriarcas y jefes de las iglesias cristianas de Oriente provenientes del Líbano, de Siria y de Irak.

El decreto de beatificación fue leído al inicio de la Divina Liturgia por el Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. El pasado 8 de agosto, S.S. el Papa Francisco aprobó el decreto que reconoce el martirio del Obispo.

En declaraciones a la agencia Fides, el sacerdote siro-católico Nizar Seman dijo que “hace mucho tiempo que no se proclama a un beato de nuestra Iglesia” y “el Obispo Melki será el primero de los mártires siro-católicos de aquel Genocidio en ser elevado a la gloria de los altares; pero su beatificación es un regalo para todos los cristianos de Oriente”.

“En estos tiempos de nuevas tribulaciones –añade el P. Nizar– su figura nos muestra la Fe luminosa con la que vivió la terrible persecución de hace cien años, puede dar esperanza y valor a todos los bautizados”.

“Oramos para que por su intercesión todos reciban ayuda para profesar la Fe en Cristo en los países de Oriente Medio, y para que también los líderes políticos y militares sean iluminados para tomar los caminos que conducen a la paz”, concluyó (fuente: Aciprensa).

A continuación les ofrecemos una pequeña reseña sobre la vida y obra del nuevo beato, traducida, con pequeñas adaptaciones de la Redacción, desde la edición italiana de L’Osservatore Romano (el original puede leerse aquí). 

Que el beato Melki sea un ejemplo para todos nosotros en la proclamación valerosa de nuestra Fe en Cristo y que por su intercesión conceda Nuestro Señor consuelo y ayuda a los cristianos del Oriente Medio que en este momento sufren terribles persecuciones a causa de la Fe.

Flaviano Miguel Melki


El obispo Flaviano Miguel Melki fue muerto por odio a la Fe en 1915, durante el gobierno de los “Jóvenes Turcos”.

El mártir – que el Cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación de la causa de los santos ha beatificado en representación del Papa Francisco el sábado 29 de agosto en Daroun-Harissa, en el Líbano – nace en el año 1858 en la pequeña aldea de Vilayet de Mardine, en el Noreste de la Gran Siria (actualmente en Turquía), llamado Kalaat Mara, en el seno de una familia profundamente cristiana, perteneciente a la iglesia siro-ortodoxa.

A la edad de diez años fue enviado por el padre a estudiar a la escuela del vecino monasterio de Zaafarane, sede del Patriarcado siro-ortodoxo.

A los veinte años fue ordenado diácono y se le confía el papel de bibliotecario del monasterio.

Fue precisamente en estos años que, mediante el enriquecimiento constante de sus conocimientos, especialmente con el estudio de los Padres de la Iglesia Oriental, decide adherirse al catolicismo.

Valerosamente, dejó el monasterio y, declarada abiertamente su Fe, parte al Líbano, donde se encuentra el patriarcado siro-católico de Charfé, donde hoy se celebra su beatificación. 

Ingresó a la Fraternidad de San Efrén y profesa los votos religiosos.

Allí completó sus estudios y fue ordenado sacerdote el 13 de mayo de 1883, en la catedral de Aleppo. Inmediatamente el joven presbítero se destaca por su profundo celo, unido a una extraordinaria humildad y una pronta obediencia.

Por estas cualidades fue elegido prontamente para importantes encargos, como aquel de profesor del seminario de Mardine y de misionero itinerante en distintas aldeas jacobitas (siro-ortodoxos).

Se ocupó de las necesidades espirituales y materiales de los católicos residentes en aquellos lugares, donándose por entero y acercándose por sobre todo al prójimo más necesitado.

Se distingue por su actividad apostólica, conducida siempre en el silencio y en la modestia. En 1895 aceptó el nombramiento de vicario episcopal, portando en el corazón el valeroso testimonio de su madre, asesinada por aquellos días por haber rechazado unirse al Islam.


Luego de que el Papa San Pío X autorizara su nombramiento como obispo de la región de Djerireh-ebn-Omar, fue consagrado obispo el 19 de enero de 1913, en la catedral de San Jorge de Beirut.

Es impresionante la fecundidad de su actividad sacerdotal y episcopal.

Vivía en extrema pobreza y llegó a vender sus propios paramentos litúrgicos para ayudar a los pobres y combatir la miseria.

No obstante los pocos medios que poseía, se empeñó tenazmente en procurar la reparación y construcción de numerosas iglesias, la edificación de escuelas para los niños y jóvenes, la formación de sacerdotes.

Se donó a sí mismo por completo, realizando en concreto el testimonio de buen pastor que se preocupa continuamente del bien de su grey, en particular de los más necesitados, y que lucha con todas las fuerzas en contra de la opresión de los más débiles.

Durante la Primera Guerra Mundial, se opone con fuerza al gobierno de los Jóvenes Turcos, los cuales habían emprendido una terrible y atroz persecución en contra del pueblo sirio-armenio, una persecución que se dirigió en contra de todos los cristianos que habitaban los territorios de aquella región.

De aquella persecución fue víctima, junto a sus fieles, también el nuevo beato, el cual rechazó categóricamente la propuesta de salvar la propia vida hecha por un amigo musulmán y, sin dejarse superar por los sucesos, permanece con firmeza junto a su pueblo, infundiendo en todos el valor para permanecer firmes en la propia Fe.

En el verano de 1915 fue arrestado como jefe de su comunidad y conducido a la prisión de Djezireh-ibn-Omar.

Abandonado completamente a la voluntad divina, vivió su ministerio de padre y pastor también durante la reclusión, prisionero junto a otros cristianos.

Continuó celebrando la Eucaristía y el sacramento de la confesión, llegando a impartir también la bendición papal con indulgencia plenaria, para lo cual se encontraba autorizado por la Santa Sede a hacerlo tres veces al año.

Como la mayor parte de los prisioneros, fue sometido a un interrogatorio en el cual se le propone convertirse para salvar su vida.

Primero permaneció en silencio. Después, para demostrar inequívocamente su pertenencia a Cristo, manifestó claramente la oposición a tal solicitud.

El 29 de agosto de 1915, atado de pies y manos, fue brutal y ferozmente golpeado, siendo asesinado a golpes de fusil.

Su cuerpo torturado fue arrojado a las aguas del río Tigris, junto a al resto de los condenados.

Para la iglesia siria antioquena esta beatificación es la primera que tiene lugar luego del solemne reconocimiento del Primado de Pedro y la reconstitución de la comunión eclesial con Roma, ocurrida en 1781.

 Blasón de la Iglesia siro-católica


No se trata solamente de un importante reconocimiento de la santidad heroica de un obispo mártir, sino también de un homenaje a todos los mártires cristianos que han donado su vida por Cristo y un signo de aliento para aquellos que sufren todavía hoy la persecución a causa de Cristo, especialmente los cristianos en Irak y Siria.

jueves, 2 de julio de 2015

La sangre de los mártires, semilla de cristianos

Les ofrecemos a continuación la traducción hecha por la Redacción de un breve artículo de Ricardo Cascioli, aparecido recientemente en el periódico italiano La nuova Bussola Quotidiana, en el cual el autor nos invita a poner la mirada en nuestros hermanos cristianos perseguidos, no sólo para acudir en su ayuda con nuestras oraciones y nuestras obras, no sólo para denunciar el vergonzoso silencio de Occidente ante las persecuciones de cristianos, muchos de los cuales pagan con su vida su fidelidad a Cristo, sino, por sobre todo, para aprender de ellos, para aprender de su coraje y de su firmeza en la Fe hasta el martirio.

Aprendamos de ellos a dar testimonio valeroso de Cristo en nuestros países occidentales, donde la persecución de los cristianos toma formas quizás más sutiles. Sepamos resistir según el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos a los embates de los poderes de este mundo, que intentan obtener de los cristianos su asentimiento en la agenda de la cultura de la muerte (Vid. Evangelium Vitae 12) o para la promulgación de leyes inicuas que pretenden reemplazar la voluntad de Dios sobre lo que ha de ser la familia, según el modelo de la Sagrada Familia.

 Jean-Léon Gérôme, La última oración de los mártires cristianos (1883)

***

Sin temor a la muerte ni al martirio
Por Riccardo Cascioli

“No quisiera detenerme sobre las atroces, inhumanas e inexplicables persecuciones, desgraciadamente también presentes en tantas partes del mundo, a menudo delante de los ojos y ante el silencio de todos. Quisiera en lugar de ello venerar el coraje de los Apóstoles y de la primera comunidad cristiana; el coraje de llevar adelante la obra de la Evangelización, sin temor a la muerte ni al martirio, en el contexto de un imperio pagano”.

Vale la pena detenerse sobre estas palabras, pronunciadas ayer [29 de junio] por el Papa Francisco en la homilía de la Misa celebrada en la fiesta de San Pedro y San Pablo.

El Padre Marcos celebra una Misa clandestina en la casa de un miembro de la comunidad Cristiana Copta de Esbet Shokre, en el área rural de All Fayyum (Getty Images)

Cuando hablamos de cristianos perseguidos no basta denunciar, si bien ello también es necesario; no basta recordarlos en la oración, si bien es ésta la primera arma para acudir en su defensa; debemos sobre todo aprender de ellos, debemos mirar el testimonio de Cristo que nos dan a nosotros y al mundo entero, pidiendo a Dios que nos dé la misma fuerza y la misma Fe.

“Pienso que terminarán por destruir nuestra comunidad.

Nos matarán – ha dicho hace poco el P. Douglas Bazi, sacerdote iraquí y párroco en Erbil, dirigiéndose a estudiantes en Brianza –.

Pero mirad mi rostro: ¿os parezco asustado?

También mi gente tiene el mismo rostro: no tenemos miedo.

Nuestra Fe es tan importante que no nos rendiremos”.

 P. Douglas Bazi

Este es el rostro actual de quien lleva adelante “la obra de la evangelización, sin temor a la muerte ni al martirio”.

Son estos los rostros sobre los que hay que fijar la mirada para aprender la misma pasión y la misma firmeza en la Fe.

“La presencia aquí de los sacerdotes es una enorme gracia – dice el vicario apostólico de Aleppo (Siria), Georges Abou Khazen, en una entrevista a Tempi, mientras describe el infierno en que se ha convertido esta ciudad–: ningún obispo, párroco o religioso ha abandonado su puesto.

Esto es importante para la gente, es un signo de esperanza y de aliento.

Cuando me preguntan qué deberíamos hacer, yo respondo: no lo sé, no tengo una respuesta, pero estoy aquí y permaneceré aquí, para construir.”

Cada uno en el puesto en que Dios nos ha llamado, como dice Claudel en La Anunciación a María: “Santidad no es hacerse lapidar en tierra de paganos o besar la boca de un leproso, sino hacer la voluntad de Dios, con prontitud, sea que se trate de permanecer en nuestro puesto, o de subir más alto”.

Paul Claudel

Hacer la voluntad de Dios; con prontitud; llevar adelante la obra de la evangelización, sin temor a la muerte ni al martirio.

Dondequiera que nos encontremos, cualquiera sea la tarea a la cual Dios nos llama.

Como fue para Pedro y Pablo; como es hoy para tantos cristianos perseguidos; como debe ser para nosotros, quienes vivimos en una sociedad que, en lugar de eliminarnos con la fuerza, nos ha narcotizado. 

 Caravaggio, La crucifixión de San Pedro (1601)

Actualización [27 de julio de 2016]: El martirio también ha llegado a Occidente bajo formas cruentas. Ayer fue asesinado el Rvdo. Jacques Hamel, de 86 años, mientras celebraba la Santa Misa en la parroquia de Saint Étienne-du-Rouvray,  cerca de Ruán, donde colaboraba. Dos hombres pertinencientes a un célula islamista ingresaron a la iglesia y tomaron como rehenes a los fieles que oían Misa. Una de las religiosas que estaba ahí pudo escapar y avisar a la policía, quien abatió a los dos terroristas. Antes, movidos por el odio a Cristo, uno de ellos degolló al sacerdote. Como Asociación rezamos por el eterno descanso de este sacerdote, con más de cincuenta años de servicio a la Iglesia, quien murió como testigo de la Fe. Requiem aeternam dona ei Domine. Et lux perpetua luceat ei. Requiescat  in pace.

 Rvdo. Jacques Hamel (1930-2016)


Actualización [1° de agosto de 2016 y 14 de abril de 2017]: El pasado sábado 30 de julio, en la Parroquia de La Londe-les-Maures (diócesis de Fréjous-Toulon, Francia), se celebró una Misa de réquiem según la forma extraordinaria por el eterno descanso del alma del Rvdo. Jacques Hamel, fallecido a manos de dos terroristas islámicos. La Misa fue celebrada por la Fraternidad de San José Custodio, fundada en 2002 por el sacerdote chileno Federico Alcaman Riffo. Puede verse aquí el reportaje publicado por New Liturgical Movement. La sangre de los mártires siempre ha sido semilla de nuevos cristianos, dado que el testimonio sirve de alimento a la fe. Así lo demuestra el anuncio que ha hecho por Twitter Sohrab Ahmarí, editorialista de la sede de Londres de Wall Street Journal, quien hizo público que está en proceso de conversión al catolicismo apoyado por el Oratorio de Londres. Véase aquí la noticia. El 13 de abril de 2017, Jueves Santo, la Diócesis de Ruán ha anunciado el inicio del proceso de beatificación del Rvdo. Jacques Hamel (véase aquí la noticia).