sábado, 24 de agosto de 2019

FIUV Position Paper 23: La forma extraordinaria y China

En una entrada anterior explicamos nuestro propósito de traducir los Position Papers sobre el Misal de 1962 que desde hace algún tiempo viene preparando la Federación Internacional Una Voce, de la cual nuestra Asociación es capítulo chileno desde su creación en 1966. 

En esta ocasión les ofrecemos la traducción del Position Paper 23 y que versa sobre la forma extraordinaria y China, cuyo original en inglés puede consultarse aquí. Dicho texto fue preparado en el mes de enero de 2015. Para facilitar su lectura hemos agregado un título (Texto) para separar su contenido del resumen (Abstract) que lo precede. 

Cabe hacer notar que el texto que ofrecemos hoy es anterior al Acuerdo provisional entre la Santa Sede y la República Popular de China sobre el nombramiento de los obispos, que fue firmado en Pekín el 22 de septiembre de 2018 por S.R.E. Antoine Camilleri, subsecretario de la Santa Sede para las relaciones con los Estados, y Wang Chao, viceministro de Asuntos Exteriores de China. Se trata de un acuerdo enderezado al restablecimiento pleno de las relaciones diplomáticas entre China y la Santa Sede, rotas desde 1951. Mediante dicho acuerdo, cuyo contenido no fue publicado y sólo ha sido conocido a través de un comunicado de prensa, el Papa reconocería a los obispos nombrados por el gobierno chino y, a su vez, éste reconocería al Romano Pontífice como la autoridad suprema de la Iglesia católica.​ El acuerdo ha sido contestado por la Iglesia clandestina de China

El mismo día en que se suscribió el acuerdo, el papa Francisco admitió a la plena comunión eclesial a ocho obispos de la Asociación Católica Patriótica China, que habían recibido la ordenación episcopal sin mandato de la Sede Apostólica, y creó la diócesis de Chengdé en la China continental.


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La forma extraordinaria y China

Resumen

Debido al carácter único de la historia reciente de la Iglesia católica en China, se ha continuado usando en ella la forma extraordinaria junto con la forma ordinaria. Este trabajo defiende la idea de que la afinidad entre la cultura china clásica, especialmente el confucianismo, y la fe, sigue siendo relevante en el contexto de la forma extraordinaria, puesto que los valores de la continuidad, la disciplina y el respeto por lo sagrado continúan siendo positivamente valorados y necesarios en la China actual. La forma extraordinaria es, además, una ayuda en muchas de las dificultades que confrontan hoy día a la Iglesia en China, incluyendo las del pluralismo lingüístico, la deficiente catequesis y la indisciplina litúrgica.

Los comentarios a este texto pueden enviarse a positio@fiuv.

Monjes trapistas chinos que fueron asesinados en marzo de 1947 por las tropas comunistas al mando del general Zhu De

Texto

1. La compleja historia reciente de la Iglesia en China ha conducido a la sobrevivencia de la forma extraordinaria paralelamente a la de la forma ordinaria -la cual no fue introducida sino en la década de 1980[1]-. Esto plantea las cuestiones de la relación entre la forma extraordinaria y la cultura china, de la evangelización, de la actitud del Estado y de las necesidades y recursos de la Iglesia en China en la actualidad.

2. La Asociación Católica Patriótica China [en inglés CPCA], que forma parte de la Oficina de Asuntos Religiosos del Estado, fue creada en 1957, como organización aprobada para los fieles católicos, en contraste con la Iglesia “subterránea”. Hoy la mayoría de los obispos de la CPCA ejercen un ministerio legítimo[2], y los fieles de la Iglesia clandestina están autorizados para asistir a las celebraciones por ellos realizadas. Sin embargo, sigue siendo imposible establecer una Conferencia Episcopal que sea reconocida por la Santa Sede[3].

3. Sumando la CPCA y la Iglesia subterránea, existen, de acuerdo con un cálculo prudente, unos 15 millones de fieles. A pesar de las muchas dificultades de la Iglesia en China, ella crece rápidamente, aunque menos rápido que algunos grupos protestantes.

 Seminaristas chinos en una misión jesuítica (1900)

Las misiones jesuitas y la cultura china.

4. Las misiones jesuitas de los siglos XVII y XVIII realizaron notables adelantos de inculturación al enfrentarse con la refinada cultura de la China imperial, echando mano de los aspectos de la cultura europea que eran interesantes y valiosos para los chinos, e incorporando la cultura de ese país en la vida de la naciente Iglesia católica.

5. Una idea central, en el enfoque jesuita, especialmente asociado con el trabajo del Siervo de Dios Mateo Ricci, s.j., (1522-1610), fue la afinidad del confucianismo con la fe[4]. El P. Ricci adoptó la expresión confucianista “Señor del Cielo” para referirse a Dios[5], y comenzó a traducir los textos claves del confucianismo. Este subraya tanto los deberes del individuo hacia la familia y la sociedad como el profundo respeto por la tradición.

6. El concepto de Confucio “li”, traducido a menudo como “rito”, pero que abarca los rituales tanto sociales como religiosos, conecta la idea de la importancia objetiva del comportamiento cultural y religioso con la vida moral, tal como se ilustra en dos textos confucianistas que se reproduce en el Apéndice A. De modo sorprendente, pero sin rehuir en el primero de ellos la importancia del culto sacrificial pagano, los jesuitas, en el segundo texto, traducen “li” como “primaevum temperamentum naturae rationalis[6], reflejo de su amplio alcance y de su conexión con el auto-control y la vida moral. Las ideas de Confucio encuentran muchos ecos en la tradición católica: la integración de la cultura como un todo, incluyendo el arte, la música, la literatura y las costumbres en una sociedad católica; el papel de la liturgia como fundamento de la vida cristiana[7] y el énfasis en la importancia objetiva del rito como una acción, no como una mera enseñanza, cosa que se manifiesta particularmente por el uso del silencio en la oración litúrgica[8].

7. Las misiones jesuitas se vieron seriamente afectadas por la larga controversia sobre los “ritos chinos”[9], cuya compatibilidad con la fe fue largamente discutida y condujo a una prolongada persecución de la Iglesia. En 1939, Pío XII dispuso que los católicos podían lícitamente asistir a ellos[10].

 Frontispicio de China Illustrata, por Athanasius Kirchner

La Iglesia bajo el comunismo.

8. Sin embargo, desde 1949 el nuevo gobierno chino rechazó la cultura china clásica y todo lo que tuviera sabor a interferencia extranjera. Esta política se aplicó con particular ferocidad durante la Revolución Cultural (1966-1976). Hoy los cristianos de todo tipo siguen enfrentando restricciones y persecuciones en la actual China, lo que se demuestra con el hecho de que hay sólo 8 iglesias católicas[11] en Pekín, ciudad de más de 21 millones de almas.

9. En los últimos años, el Estado ha suavizado su postura ante la cultura clásica y las religiones tradicionales, fundando incluso Institutos Confucio en todo el mundo para promover la cultura china y la enseñanza de la lengua china. Debido a que la ideología comunista se ha visto erosionada por el colapso de la Unión Soviética y el rápido desarrollo económico, “la falta de fe” es vista como un problema social mayor incluso en los niveles oficiales.

10. La pregunta que surge es si el catolicismo pudiera llegar a ser considerado oficialmente como fuente de estabilidad social en vez de ser fuente de subversión, con el agravante de ser foránea[12]. Un paralelo histórico esperanzador es el término de los ataques de Bismarck a la Iglesia, el Kulturkampf de 1878. Aunque Bismarck había considerado a la Iglesia católica como un desafío al poder del Estado, terminó viéndola como una defensa contra el socialismo[13]. La liturgia tradicional expresa, mediante su lenguaje y su ritual, los valores de la continuidad, de la integridad y del respeto por lo sagrado, que son ampliamente reconocidos como en extremo necesarios en la China del siglo XXI[14]

 Matteo Ricci, SJ

El uso del vernáculo en la Iglesia en la China actual.

11. Uno de los primeros proyectos jesuitas fue la traducción del Misal Romano al mandarín[15], cuyo papel en la cultura clásica china pareció hacerlo apropiado como lengua litúrgica aun cuando, o especialmente porque, no era la lengua del habla cotidiana. En el contexto de la controversia sobre los ritos chinos y la persecución de la Iglesia, jamás se afincó el uso de ese Misal.

12. La vernacularización, desde el Concilio Vaticano II, ha procedido sin una análoga conexión con la cultura clásica. El mandarín de la forma ordinaria en la China de hoy es moderno tanto en el estilo como en el vocabulario, usa “caracteres simplificados”[16], y además se ha revisado oraciones en vernáculo muy antiguas[17].

13. Sin embargo, el mandarín no es la única lengua de la China continental, y los otros vernáculos, para los que no existen Misales especiales, presentan una serie de dificultades. Uno de los problemas es que no existen traducciones de la liturgia a lenguas no chinas habladas por poblaciones numerosas, tales como el hmong, el tibetano, el uighur y el monogoliano[18].

14. Surgen otros problemas en el caso de los fieles que hablan dialectos chinos o lenguas regionales. La más importante de éstas es el cantonés, que es también la lengua de Hong Kong y Macao, y la lengua más comúnmente usada por la diáspora china. El método que usan las congregaciones en que dominan los hablantes de estas lenguas, que son mutuamente incomprensibles, es leer el texto en mandarín con la pronunciación del lugar. Esto puede hacer inteligibles las palabras, pero se está lejos de que las palabras, como se las entiende localmente, sean necesariamente las que elegiría un traductor competente del texto original. Además, la gramática es la misma que la del mandarín.

15. El resultado en su conjunto puede ser comprendido por los oyentes en la medida en que la lengua local se parece al mandarín y los fieles han sido educados en éste. Para los hablantes de cantonés, especialmente aquéllos de la diáspora que no han tenido el beneficio de una educación china, y cuya segunda lengua, si la tienen, probablemente es el inglés u otro idioma más que el mandarín, el resultado es a menudo totalmente incomprensible. El problema se exacerba cuando los textos son cantados[19]. Esta dificultad no podría ser resuelta simplemente traduciendo el Misal al cantonés y las otras lenguas regionales, porque ellas no tienen una forma escrita oficial[20].

16. La lectura de un texto en mandarín con una pronunciación diversa no puede, de hecho, ser descrito como una lengua natural. El método chino de escritura tradicionalmente ayudaba a quienes no hablaban mandarín a comprender un texto compuesto por un hablante de mandarín, e incluso a escribir un texto que pudiera, a su vez, ser comprendido. La lectura en alta voz de un texto en mandarín con una pronunciación local no constituye el uso de una lengua que pudiera ser hablada por nadie. Se presenta, pues, el problema de la utilidad de semejante lengua artificial en la liturgia: se trata de algo que está lejos de lo ideal[21].

17. Una última dificultad es que la Iglesia corre el peligro de ser vista como aliada de la política estatal de la promoción del mandarín[22], lo cual se hace a costa no sólo de las lenguas minoritarias, sino de las culturas que las usan, las cuales ya están siendo presionadas por el acelerado desarrollo económico y la urbanización.

18. Por todas estas razones, el uso del latín en la liturgia tiene obvias ventajas[23].

 Godfrey Kneller, Michael Alphonsus Shen Fu-Tsung (d. 1691),"El converso chino"
(Imagen: Wikimedia Commons)

Las necesidades y recursos de la Iglesia en China.

19. La celebración de la forma extraordinaria en China hoy día está limitada sobre todo por la ausencia de latín en el clero más joven. Las deficiencias de la formación en los seminarios fueron advertidas por Benedicto XVI en su carta de2007 a los católicos chinos[24]. La ausencia del latín en la liturgia refuerza su ausencia en el estudio de la teología[25], aun cuando el estudio académico del latín ha crecido en China[26].

20. Otras preocupaciones de Benedicto XVI en su carta son la inadecuada catequesis, incluso la de los adultos convertidos a la fe[27], y los problemas de disciplina, especialmente en el área del celibato sacerdotal[28]. La disciplina y el contenido teológico de la forma extraordinaria tiene especiales ventajas en este contexto, y puede atestiguar de muchas enseñanzas de la Iglesia, aun cuando no sea la forma usada más a menudo.

21. Por otra parte, han aparecido desarrollos litúrgicos no autorizados, como la recepción de la comunión de pie y en la mano[29]. La disciplina litúrgica asociada a la forma extraordinaria es especialmente útil en este contexto.

22. Algunos recursos importantes para el aprendizaje de la forma extraordinaria están disponibles últimamente en China[30], y está reapareciendo el canto gregoriano[31].

 Iglesia del Salvador o Iglesia Xishiku (Pekín)

Conclusión.   

23. Este trabajo ha presentado la idea de una particular afinidad de la antigua tradición litúrgica con la cultura china y las necesidades de la sociedad china actual, así como su utilidad para resolver los desafíos que tiene la Iglesia en ese país. La posición excepcional de China deriva tanto de su diversidad, incluida la de lenguas; de su desarrollo extraordinariamente rápido, y de la pérdida de continuidad en relación con su propia cultura y valores clásicos, como resultado del régimen comunista. Las cualidades de estabilidad y universalidad, representadas por la forma extraordinaria del rito romano, su reafirmación de la importancia del respeto, y las riquezas teológicas de sus ceremonias y textos, parecen particularmente adecuadas para esta situación. Por una casualidad de la historia china, la forma extraordinaria está a disposición de los fieles chinos, quienes la aprecian, mucho más ampliamente que en casi cualquier otro país del mundo. Para que esto continúe, sin embargo, se debe prestar especial atención a la formación de una nueva generación de sacerdotes que la celebren.

 Frontispicio del libro De Christiana expeditione apud Sinas (Augsburgo, 1615)

Apéndice A: dos textos confucianistas.

La afinidad del confucianismo con la fe católica, proclamada por el P. Mateo Ricci y sus sucesores, así como sus propios logros en la penetración de la cultura china, puede ser ilustrada con dos pasajes de las Analectas de Confucio, traducidas al latín por el P. Ricci y sus continuadores jesuitas. Ellas fueron publicadas en 1687 con el título Confucius Sinarum Philosophus sive Scientia Sinensis Latine Exposita.

Traducción del latín.

VIII 21: Confucio dijo: En cuanto al emperador Yu, no tengo ni puedo encontrar nada que reprocharle. Fue sobrio y notablemente moderado en la bebida y la comida, pero fue excepcionalmente generoso, espléndido y elegante en todo lo relativo a los alcoholes. Por lo general, sus vestidos eran muy sencillos, pero cuando llevaba a cabo rituales sagrados, sus vestiduras sacerdotales y su tocado tenían una ornamentación exquisita y esplendorosa. El Palacio era humilde, lejos de todo lujo, pero desplegaba y gastaba todos los recursos de su imaginación y sus caudales en la canalización del agua que había que conducir hasta el océano, y en la construcción de tranques para las épocas de sequía. Así pues, no tengo ni puedo descubrir nada que reprocharle a Yu.

XII 1: Superarse a sí mismo, y volver así a la juvenil moderación de naturaleza racional [li], es adquirir la inocencia del corazón y la perfección [ren]. Si todos los mortales se superaran a sí mismos por sólo un día y regresaran a la moderación, el mundo entero volvería a su innata inocencia y a la perfección.

Texto en latín.

VIII 21: Confucius ait: Quod attinet ad Yu Imperatorem, ego non habeo nec invenio, quod arguam. Parcus erat ac mire temperans potus et cibi: Idem tamen maxime liberalis, magnificus, ac mundus erga spiritus. Admodum vulgaris passim erat ei vestitus: Eiusdem tamen summus quidam ornatus ac splendour erat in veste sacerdotali et tiara, quotiescumque sacris operabatur. Humile erat minimeque sumptuosum Palatium: Idem tamen exerebat et exhauriebat omnes animi, et aerarii facultates in aquarum in mare derivandarum ductus et earumdem receptacula pro siccitatis tempore. In Yu ergo non habeo ego nec invenio quod arguam.

XII 1: Vincere seipsum, atque ita reidire ad primaevum illud temperamentum naturae rationalis [li], hoc est obtinuisse cordis innocentiam et pefectionem [ren]. Mortales universi vel unico die si vincerent seipsos et redirent ad temperamentum illud; tunc orbis universis rediret ad innocentiam nativam et perfectionem

[Nota de la Redacción: La versión original en inglés de este Position Paper ofrece dos versiones en ese idioma del texto de Confucio, una desde el latín y otra adaptada de acuerdo al uso actual. Aquí sólo se ofrece la primera y, en consecuencia, se suprimen las notas 32 y 33 dedicada a referir la fuente de la versión moderna y explicar los cambios idiomáticos de las traducciones inglesas]. 

 Peter Paul Rubens, Retrato de Nicolas Trigault en traje chino

Apéndice B: Oraciones por la Iglesia del silencio.

Oración compuesta por Pío XII y promulgada, con indulgencia, el 16 de julio de 1957[31].

Oh, Señor Jesús, Rey de los mártires, vos sois el consuelo de los afligidos y el firme apoyo de todos los que sufren por amor a vos y por su lealtad a vuestra Esposa, la Santa Madre Iglesia. Escuchad, por vuestra bondad, nuestras fervientes plegarias por nuestros hermanos de la “Iglesia del Silencio”, para que no se desalienten jamás en la lucha ni vacilen en su fe, sino que, por el contrario, gusten de la dulzura de los consuelos que reserváis a aquellas almas a quienes incluis en el numero de vuestros compañeros en el monte de la cruz.

Sed vos la fuerza invencible que sostenga en sus pruebas a quienes tienen que sufrir los tormentos y la violencia, el hambre y la fatiga, y les asegure las recompensas que habéis prometido a quienes perseveren hasta el fin.

Hay muchos que están expuestos a presiones morales que, a veces, resultan más peligrosas porque más engañosas: para ellos sed vos la luz que ilumine su inteligencia, para que puedan ver con claridad el camino de la verdad. Sed también para ellos la fuente de fuerza que sostenga sus voluntades, a fin de que puedan triunfar en todas las crisis y no ceder jamás a la duda o la debilidad.
           
Finalmente, hay quienes ven imposible profesar abiertamente su fe, llevar una vida cristiana normal, recibir los santos sacramentos con frecuencia y hablar familiarmente con sus guías espirituales: sed vos mismo para ellos un altar escondido, un templo invisible; sed la plenitud de la gracia y una voz paternal que los ayude y los anime, y los dé un remedio para sus corazones adoloridos y los llene de gozo y paz.

Que nuestras oraciones fervientes los ayuden, y nuestra solidaridad fraternal les dé la seguridad de que no están solos. Que su ejemplo redunde en la edificación de toda la Iglesia y que sea particularmente beneficioso para aquellos que los miran con gran afecto.

Conceded, oh Señor, que se abrevie el periodo de su prueba y que muy pronto todos, incluso sus opresores ya convertidos, puedan gozar de libertad para serviros y adoraros, que con el Padre y el Espíritu Santo vivís y reináis por todos los siglos de los siglos. Amén.    

Oración compuesta por San Juan XXIII, promulgada con indulgencia el 23 de enero de 1959.

Oh, Jesús, Hijo de Dios, que por amor a vuestra Iglesia os entregasteis por ella para santificarla y hacerla aparecer en vuestra presencia gloriosa y sin mácula (Ef. 5, 23-27), mirad con ojos de piedad las aflicciones que vuestra esposa mística sufre en algunos lugares del mundo católico, y ahora especialmente en el vasto país de China.

Vos bien conocéis, oh Señor, las trampas que ponen peligro las almas de vuestros fieles, vos sabéis las calumnias que se insinúan contra vuestros pastores, vuestros ministros y vuestros fieles seguidores, que desean ardientemente la expansión del Evangelio y de vuestro reino, que no es de este mundo. Cuán persistentes y perniciosos son los esfuerzos por rasgar la vestidura inconsútil de vuestra esposa, la Iglesia una, santa, católica y romana, separando las jerarquías y comunidades locales del único centro de la verdad, la autoridad y la salvación, la Sede de Pedro.

Confrontados con tan malvado espectáculo os pedimos, primeramente, perdón por las ofensas que os hemos hecho. En verdad, las palabras que dirigisteis a Saulo de Tarso en el camino a Damasco, “Saulo, Saulo, por qué me persigues” (Act. 9, 4), tan verdaderas en la historia antigua y la reciente, pueden aplicarse también en nuestros días.

Pero nosotros confiaremos siempre en el poder de vuestro Padre, cuando dijisteis levantado en la cruz: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lc. 23, 24). Ya que vuestro sacrificio fue la fuente de salvación universal, así, por vuestra gracia, haced que el martirio que la Iglesia, vuestra Esposa y nuestra Madre, sufre en diversos lugares, redunde en la salvación de todos los hombres.

Oh, Príncipe de la paz, conceded que los obispos y sacerdotes, los religiosos y los laicos puedan siempre y en todas partes “preservar cuidadosamente la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Ef. 4, 3). Que vuestro omnipotente poder venza todas las contingencias humanas para que el Pastor y los rebaños sigan obedientes al Pastor universal, el obispo de Roma, que siente en su corazón la responsabilidad por aquella suprema aspiración del amor: “Padre Santo, guarda en tu nombre a aquéllos que me has dado, para que sean uno como nosotros somos uno” (Jn 17, 11).

Finalmente, oh Redentor, mirad con bondad los méritos y oraciones de vuestra Madre y Madre nuestra, la soberana Reina de las Misiones y de la Iglesia universal. Mirad también los trabajos, los sacrificios y la sangre de los incontables mártires de la fe que por todas partes han sido y todavía son testigos vuestros. Sobre todo, recordad vuestra preciosa Sangre, derramada por muchos para la remisión de los pecados, y conceded vuestra paz a China y al mundo entero porque la esperanza, la victoria y la paz sólo se obtienen a través de vos, nuestro inmortal Señor y Rey de los tiempos y las naciones”.



[1] La forma ordinaria comenzó a ser considerada por la CPCA en 1984. La primera Misa en chino, en la diócesis de Shanghai fue dicha en el Seminario de Seshan para la fiesta de San Jerónimo (30 de setiembre) de 1989. Se produjo un retraso parecido en la implementación de la reforma en algunos países del bloque soviético en Europa central.

[2] En los últimos años, la Santa Sede ha accedido previamente a la ordenación de algunos obispos de la CPCA, y en otros casos los obispos ordenados sin mandato papal se han reconciliado con la Santa Sede después de su ordenación.

[4] En contraste con otros sistemas filosófico-religiosos que hay en China, como el taoísmo y el budismo.

[5] Tianzhu: el término es todavía usado por los católicos chinos actualmente. Los protestantes usan otro término, shangdi.

[6] Traducción: “juvenil moderación de naturaleza racional”.

[7] Véase Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium (1963), núm. 14: la liturgia “es la fuente primaria e indispensable de la que los fieles han de derivar el verdadero espíritu cristiano”.

[8] Véase Federación Internacional Una Voce, Position Paper 9: El silencio e inaudibilidad en la forma extraordinaria, especialmente el núm. 10.

[9] Se trata de ceremonias que honran a la familia y los ancestros de la comunidad y al propio Confucio, llevadas a cabo en contextos domésticos y cívicos.

[10] Sagrada Congregación para la Propagación de la Fe, Decreto Plane compertum est8 de diciembre de 1939.

[11] Incluida la capilla del seminario diocesano, pero sin comprender los lugares no públicos de culto. La Iglesia clandestina usa a menudo casas particulares para celebrar la Misa. Otra indicación de la falta de lugares de culto es que tiene que recurrirse a distribuir billetes para la admisión a la Misa de Medianoche en Navidad. Los billetes se distribuyen, gratuitamente, en las Misas del tercero y cuarto domingos de Adviento a los fieles que los desean, pero con limitación de números.

[12] En un articulo fechado el 1 de noviembre de 2014, The Economist informaba: “En años recientes, las preocupaciones del Partido [Comunista chino] se han trasladado desde las creencias de la gente a la conservación de la estabilidad y del monopolio del poder del partido. Si trabajar con las iglesias ayuda a alcanzar estos fines, así lo hará, aunque todavía teme alentar una fuente alternativa de autoridad”. El artículo informaba acerca de funcionarios del gobierno que pedían ayuda a los cristianos de Hong Kong para fundar ONGs e instituciones de caridad, y acerca de gobiernos locales en algunas partes de China que respaldan la construcción de algunas iglesias cristianas favorecidas, incluso cuando en otras partes se demuele iglesias a la fuerza. Informaba también sobre la desventaja de los católicos por la hostilidad del Estado chino a la adhesión a la Santa Sede.

[13] Lo que se expresó en términos electorales por la creciente importancia del Partido de Centro.

[14] El reconocimiento se hizo manifiesto no sólo por el cambio de la actitud del Estado hacia las religiones tradicionales y el confucianismo, sino por iniciativas como el “Consenso de Oxford”, una declaración de preocupaciones comunes de los intelectuales chinos de las tradiciones de la New Left, del Neo Confucianismo y del Cristianismo en un encuentro realizado en Oxford, Inglaterra, en 2013.

[15] Fue traducido por el P. Ludovic Bugli, s.j., y autorizado por Pablo V en 1615.

[16] En los Misales se usa los caracteres chinos tradicionales, y en otros contextos, en Hong Kong, Macao y Taiwan. El sistema de escritura “simplificado” ha sido promovido por el Estado chino desde la década de 1950, y el Misal de la forma ordinaria que lo usa fue producido por las autoridades de la CPCA a partir de 1992.

[17] Sigue usándose versiones tradicionales junto con nuevas traducciones.

[18] También se habla coreano, tanto por los chinos de etnia coreana del noreste como por visitantes e inmigrantes. Aunque existe un Misal coreano, las congregaciones coreanas en China tienden a enfrentarse con una liturgia hablada mayormente en mandarín, en que los fieles responden en coreano. Estas confusiones lingüísticas pueden verse también en congregaciones que incluyen miembros que hablan mandarín y cantonés, incluso en Misas organizadas por la colectividad china en Londres. 

[19] Uno de los muchos ejemplos posibles, y no el más angustiante, es la respuesta a la Oración de los fieles (Oración Universal), el equivalente de "Te rogamos, óyenos" o "Escúchanos, Señor te rogamos" que se dice en castellano. En mandarín se emplea, y con un entorno musical particular y ampliamente utilizado, la frase "Señor del cielo" (o "Señor celestial"), la cual suena perfectamente correcta en ese idioma, mientras que en cantonés significa "cerdo celestial" (o "cerdo de cielo"). La forma en que esto sucede se describe a continuación; el cambio proviene de la función del tono en el significado de las palabras cantonesas.

天    主    聽         我     禱      聲     (palabras en mandarín).
tin1 jyu2 ting3 ngo5 tou2 sing1  (pronunciación cantonesa).
So   So    Mi       Fa     So     La      (solfeo de la línea).
tin1 jyu1 ting6 ngo4 tou1 sing1   (cómo suena cuando se canta).

[20] Con algún esfuerzo, el cantonés puede escribirse informalmente con el uso de homónimos, o sea, usando un carácter mandarín para representar una palabra no en mandarín, o no lo que la palabra significa, sino una palabra cantonesa que suena igual.

[21] El uso de lenguas artificiales en la liturgia, como el esperanto, es más restringido que el uso de lenguas naturales. Cf. Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Instrucción Liturgiam Authenticam (2001), núm. 17: “En lo relativo al uso de lenguas 'artificiales', propuesto de vez en cuando, se reserva estrictamente a la Santa Sede la aprobación de textos, así como el otorgamiento de autorización para su uso en celebraciones litúrgicas. Se dará la autorización sólo en casos particulares y por el bien pastoral de los fieles, luego de consultados los obispos especialmente involucrados” (Circa usum linguarum «artificiosarum» qui interdum temporum decursu est propositus, textuum approbatio, necnon facultatis concessio, eos in actionibus liturgicis adhibendi, Sanctae Sedi stricte reservatur, quae facultas solummodo in peculiaribus rerum adiunctis atque pro bono pastorali fidelium tribuitur, collatis consiliis cum Episcopis quibus maius interest). Este pasaje concluye con una nota al pie que hace referencia al permiso dado para el uso del esperanto en la liturgia. En cuanto lengua deliberadamente creada para ser usada por escrito y verbalmente, el esperanto, aunque más artificial, es en todo caso más coherente, lingüísticamente, que las lenguas aquí consideradas.

[22] La lengua china “estándar” -el mandarín- es, por ejemplo, a menudo la lengua de instrucción en las escuelas, con preferencia al dialecto local.

[23] Cfr. Juan XXIII, Constitución Veterum Sapientia (1962), núm. 3: “Por su propia naturaleza, el latín es máximamente apropiado para promover todas las culturas en los diversos pueblos, ya que no da origen a celos, no favorece a ningún grupo sino que se presenta a sí mismo con imparcialidad, benévolo y amigable con todos” (Suae enim sponte naturae lingua Latina ad provehendum apud populos quoslibet omnem humanitatis cultum est peraccommodata: cum invidiam non commoveat, singulis gentibus se aequabilem praestet, nullius partibus faveat, omnibus postremo sit grata et amica”).

[24] Benedicto XVI, Carta a [...] la Iglesia católica de la República Popular China, cit., núm. 8.

[26] Especialmente en el Latinitas Sinica o el Centro de Latín de Pekín, en la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín; también se han fundado centros de enseñanza del latín en la Universidad Renmin de Pekín, en la Universidad Sun Yat-san de Guangzhou y en la Universidad Fudan, en Shanghai.

[27] Benedicto XVI, Carta a [...] la Iglesia católica de la República Popular China, cit., núm. 17.

[28] Benedicto XVI, Carta a [...] la Iglesia católica de la República Popular China, cit., núm. 14.

[29] Sin una Conferencia Episcopal reconocida por la Santa Sede, no se puede ni siquiera pedir permiso para esto en China. La práctica se ha extendido en ambas formas del rito romano desde fines de la década de 1990, especialmente durante la epidemia producida por el virus H5N1 (la epidemia de neumonía atípica o gripe aviar) de 2003, aunque está todavía lejos de ser práctica universal.

[30] En particular, el obispo Li Jingfeng de la diócesis de Fengxiang, en la provincia de Shaanxi, ha publicado por propia iniciativa una edición del Misal de 1962 con una traducción paralela, con fines de estudio. Es también digna de atención la presentación, en el verano de 2014, de una versión del video instructivo para aprender la forma extraordinaria producido por la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, con comentarios en mandarín y cantonés, una iniciativa de la comunidad católica tradicional de Hong Kong.

[31] Es promovido especialmente en la Escuela de Música Guang Qi dirigida por la diócesis de Shanghai, a cuyos cursos asisten músicos de toda China.

[32]  Eliminada por la Redacción [véase arriba la explicación]. 

[33] Eliminada por la Redacción [véase arriba la explicación]. 

[34] Las indulgencias para estas oraciones no se renovaron en el Enchiridion Indulgentiarum de 1968 ni en las ediciones posteriores.